Con la reglamentaria tiara de su impresionante colección, le diminuta monarca recibió a los líderes de la Commonwealth en su propia casa, el palacio de Buckingham.
La reina
Isabel II de Inglaterra parece ser el vivo ejemplo de que el trabajo es salud. A punto de cumplir
92 años, la monarca fue la anfitriona de la gala de jefes de Estado y de Gobierno de la Commonwealth, la Mancomunidad Británica que agrupa naciones que formaron parte del desaparecido Imperio Británico.
La mayoría de estos países, entre ellos
Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Jamaica, todavía reconoce a Isabel II como su reina.
Con la reglamentaria tiara de su impresionante colección, le diminuta monarca recibió uno por uno a los ilustres invitados en su propia casa, el palacio de Buckingham, en el centro de Londres.
La primera ministra británica Theresa Mary, el primer ministro canadiense Justin Trudeau, el presidente de la India y el sultán de Brunei alternaron en un coctel y posterior cena con varios miembros de la familia de Isabel II.
Entre ellos el príncipe Guillermo y su hermano Harry, que se casará con Meghan Markle dentro de un mes.
Fuente: Perfil.com