Política
En el foro del G20, Alberto Fernández insistió en una "nueva arquitectura financiera" por la deuda
"Una triple crisis de pandemia, cambio climático y deuda golpea duramente a los países de renta media como Argentina", dijo

Miércoles, 20 de octubre de 2021
El presidente Alberto Fernández planteó hoy, ante un foro del G20, que "urge repensar" una "nueva arquitectura financiera internacional" y volvió a postular la "necesidad" de un marco multilateral para la reestructuración de la deuda de los países de renta media ante el "riesgo generalizado de crisis de deudas externas en los países en desarrollo".
"Urge repensar -y lo hacemos a través de esta iniciativa- una nueva arquitectura financiera internacional que brinde una respuesta multidimensional a estos problemas tan íntimamente relacionados", subrayó Fernández.
En ese sentido, consideró que el "rol y el nuevo dinamismo que la realidad impone sobre los bancos de desarrollo será clave para la reconstrucción de la post pandemia", al hablar en el segmento de alto nivel de la Cumbre de Finanzas en Común 2021, en el marco de las actividades de la presidencia italiana del G20, previo al desarrollo de la Cumbre de Roma de fines de octubre.
En su exposición, Fernández dijo que el debate "se entabla en momentos en que una triple crisis de pandemia, cambio climático y deuda golpea duramente a los países de renta media como Argentina".
Desde su asunción, el Presidente encaró una negociación -que aún continúa- con el Fondo Monetario Internacional para el pago de la deuda externa contraída por la gestión de Mauricio Macri, y en reiteradas oportunidades afirmó: "No voy a firmar con el FMI algo que dañe a los argentinos".
En su intervención de esta mañana en el foro mundial, Fernández analizó que "enfrentamos" el "riesgo de una crisis generalizada de deudas externas en los países en desarrollo que se abate sobre el planeta".
"Por eso -planteó-, apoyamos la idea de impulsar un acuerdo multilateral inclusivo y sostenible, capaz de abordar de manera acabada las cuestiones referidas a la reestructuración de las deudas soberanas".
Fuente: El Economista