El escenario es de espanto. Un nene muerto a golpes. La peor sospecha: su padrastro, preso.
Martes, 9 de junio de 2015
El escenario es de espanto. Un nene muerto a golpes. La peor sospecha: su padrastro, preso. Agustín tenía 5 años y había llegado a la Capital Federal hace pocos meses con su madre desde Villa Gesell. Nota Relacionada: Nene entró golpeado a un hospital y murió
La madre estaba separada del padre de Agustín y había rearmado su vida con Leandro Sarli, de 33 años.
El domingo a las 16, Sarli llamó al 911 y al SAME, y denunció que Agustín no reaccionaba a ningún estímulo.
Cuando llegaron los investigadores, se entrevistaron con Sarli y éste alegó que "el nene solía caerse y golpearse de modo accidental". De inmediato llevaron al nene al hospital Piñero y allí diagnosticaron su muerte.
El médico que lo revisó dejó constancia de la enorme cantidad de golpes que presentaba el cuerpo. Luego llegó la autopsia. El dictamen fue demoledor: muerte por politraumatismos múltiples y estallido de hígado.
Con ese dictamen, la jueza Silvia Ramond no dudó y dejó detenido al padrastro, acusado del delito de homicidio.
Pero la causa tiene más. En el departamento estaban Valentina, de 7 años hermana de Agustín, y otro nene de 8 años, hijo de Sarli. Los dos declararón en Cámara Gesell.
Quieren saber si los menores escucharon o vieron algo que pueda esclarecer el caso. La madre de Agustín no estaba al momento de la muerte.
Los investigadores analizan ahora si este pudo ser un crimen de género vinculante. Es decir, el hombre agrede sistemáticamente a la mujer por su condición de tal, y le termina pegando dónde más le duele: en la vida de un hijo. Muy doloroso. Espantoso. Imposible de digerir.